Plan Nacional de Derechos Humanos 2006-2010

 

El Plan Nacional de Derechos Humanos PNDDHH reúne un conjunto de normas de cumplimiento obligatorio para todos los poderes del Estado debido a su carácter vinculante al ser promulgado como Decreto Supremo 017-2005-JUS en Diciembre de 2005. Este carácter normativo se ver reforzado por la obligación que tiene el Consejo de Ministros de informar anualmente al parlamento sobre todo lo avanzado en su aplicación (artículo 19, numeral 12 LOPE).

 

De esta manera, el PNDDHH en el Perú da cumplimiento a las obligaciones genéricas que tiene el estado peruano de respetar, promover y proteger los Derechos Humanos. Con carácter concreto, responde a lo señalado en la Declaración y Programa de Acción de Viena de 1993, que en su artículo 71: “recomienda que cada Estado considere la posibilidad de elaborar un plan de acción nacional en el que se determinen las medidas necesarias para que ese Estado mejore la promoción y protección de los Derechos Humanos”. Así, el PNDDHH adquiere una importancia fundamental en su doble dimensión: desde una perspectiva sustantiva relacionada con el cumplimiento de las obligaciones suscritas por el Perú en materia de Derechos Humanos y desde una perspectiva instrumental que viene dada por el afán de lograr el más eficiente desempeño del Estado en el cumplimiento de estas obligaciones y por la generación de mecanismos adecuados para efectuar una vigilancia de tal actuación estatal.

 

El contenido del Plan es el resultado de un extenso proceso de consulta con la sociedad civil, que a través de 18 audiencias macroregionales llevadas a cabo en 14 zonas del Perú, convocó a 2,802 instituciones incluyendo organizaciones sociales, campesinas, sindicatos y colectivos en situación de especial vulnerabilidad. La dimensión del proceso participativo de la sociedad civil en el PNDDHH dejó una impronta fundamental en el contenido del Plan, al establecer las líneas prioritarias para la intervención estatal, permitiendo una adecuación de la normativa general en materia de Derechos Humanos a las necesidades y aspiraciones concretas de los y las ciudadanos del Perú.

 

El PNDDHH se convierte, de esta manera, en una oportunidad para superar la profunda fractura social que afecta a nuestro país. En tal sentido, la Comisión de la Verdad y Reconciliación ha señalado como la violencia estructural de nuestra sociedad no es sino el síntoma que subyace a las enfermedades de la pobreza, la exclusión y la injusticia, es decir, una falta de cumplimiento de las obligaciones estatales en relación a los Derechos Humanos.

 

En el proceso de lograr un verdadero desarrollo, entendido como una ampliación de las posibilidades vitales del ser humano a través de la implementación del Plan Nacional de Derechos Humanos, resulta importante examinar su contenido concreto. Así observamos que luego de los reportes de la Defensoría del Pueblo sobre como las tensiones en el tema ambiental constituyen la principal fuente de conflictividad social en nuestro país; una de las actividades consignadas en el Plan haya sido la creación de una entidad autónoma independiente con competencias en el tema ambiental (LE 3, OE2, R1, A1), entidad creada mediante Decreto Legislativo en mayo de 2008 como Misterio de  Ambiente.

 

En tiempos de perfeccionamiento de los programas sociales y de ajustes presupuestales para lograr una optimización de recursos, el PNDDHH surge como un “plan de planes”, una suerte de marco general o cuerpo que permitiría una mejor articulación y la generación de efectos multiplicadores entre los esfuerzos que actualmente se llevan a cabo de forma dispersa por los diferentes sectores y niveles de gobierno, dotándolos de un horizonte común.

 

Además de este carácter de marco de referencia para todos los planes en la materia, el Plan establece específicamente como uno de sus objetivos la “articulación de los planes sectoriales relacionados con los Derechos Humanos” (LE1, OE3), previendo actividades concretas para ello. Así por ejemplo, solo en el sector educación, la Dirección de Tutoría y Orientación educativa del Ministerio de Educación ha identificado al menos once planes distintos relacionados con los Derechos Humanos respecto a los cuales debe desarrollar acciones.

 

Desde mayo de 2008, el Consejo Nacional de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia constituyó un grupo trabajo encargado de la implementación del Plan Nacional de Derechos Humanos, este grupo se encuentra integrado por representantes del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social, CMAN (PCM), Ministerio de Relaciones Exteriores, Ministerio de Justicia, Defensoría del Pueblo, Coordinadora Nacional de DDHH y Comisión Episcopal Peruana.